domingo, 1 de junio de 2008

Despedida

Quiero deciros algo.

Solo quiero deciros que estamos todos juntos
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo todos trajimos
nuestras vidas aquí para contarlas,
largamente, los unos a los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que no sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.

Para nosotros el dolor es tierno.

Ay el tiempo! Ya todo se comprende

Este es el final del poema Amistad a lo largo de Jaime Gil de Biedma.
Y de la permanencia en el tiempo de las relaciones quiero hablaros hoy.

¿Sabéis? Cuando los profesores hablamos de nuestros alumnos, cuando nos contamos nuestras cosillas, solemos coincidir en algo: los chicos a veces no se dan cuenta de que no somos de madera, no se dan cuenta de que tenemos nuestro corazoncito que sufre con vosotros, que se alegra con vosotros, que os entiende y os considera individualmente, como personas, no cómo números en una lista de clase.

Sé que hay aquí compañeros míos que os han acompañado desde 1º de ESO, querida primera promoción completa de este Centro, compañeros que están hoy aquí, por vosotros, para veros partir, vigilantes, agitando el pañuelo en el muelle, con un poquito de melancolía, y toda la esperanza puesta en vosotros. Queremos profesionales como vosotros, físicos, médicos, ingenieros, filósofos o filólogos, matemáticos, historiadores, biólogos, economistas, seguro que algún profesor también. Pero sobre todo, y por encima de ese futuro prometedor que estamos seguros que os labraréis, os queremos personas maravillosas como ya sabemos que sois: soñadores, trabajadores, empáticos, valientes, divertidos, auténticos y geniales.

Nosotros, con nuestro pañuelo ya agitado y quizá todavía algo húmedo, esperaremos en este muelle en el que nos despedimos por ver si volvéis algún día a contarnos, como entonces, cómo ha ido todo, y a constatarnos que sí, que sois lo que quisisteis ser, y que sois también lo que nosotros quisimos que fuerais: hombres y mujeres felices.

Buen viaje, chicos y chicas.